UFC 3 es un juego de peleas que presenta un estilo que poco se había probado anteriormente, más pausado y estratégico, pero que no por eso pierde velocidad en los momentos decisivos de las peleas; todos estos elementos que son de esperarse en un juego que se centra en el sangriento mundo del MMA (Mixex Martial Arts). En esta nueva entrega del título, Electronic Arts (el estudio detrás del videojuego) busca llevar la experiencia a su nivel más realista y competitivo.





El combate se siente fluido y todos los elementos transmiten buenas emociones. El juego adquiere su mejor nivel cuando se juega de manera estratégica: manejando bien la barra de energía para no cansar mucho al personaje y, al mismo tiempo, manejar una ofensiva que debilite las diferentes partes del cuerpo del contrincante. La salud de cada una de estas se muestra en pantalla y en la medida en la que se  logra penetrar la defensa del oponente, éstas se irán debilitando, dependiendo del estilo de ataque que escoja cada jugador.

A pesar de esto, hay un elemento de la mecánica del juego que no termina de convencer y es el combate en el suelo y el sistema de sometimiento.
Al momento de ser derribado, o derribar a un oponente, el usuario tiene que dejar presionado el stick derecho en varias direcciones posibles para poder completar la transición y posicionarse para tomar control del contrincante. Ahora, cualquiera de estos intentos puede ser bloqueado por el otro luchador, pero si son exitosos, se pueden dar unos buenos manotazos, o tratar de someterlo con algún tipo de llave que acabe el encuentro. Es un sistema un poco aburrido, que deja a la suerte el éxito de la maniobra: no hay una forma clara de descifrar qué salió mal.

Entre las modalidades de juego en el menú principal se encuentra uno para pelear de manera rápida con y contra los personajes que el usuario escoja, como también uno de knockout, cuyo objetivo es derribar al oponente con una cantidad determinada de golpes indicada en una barra. Esta modalidad tiene la particularidad de ser narrada por Snoop Dogg, lo que le aporta gran humor;  es un modo que vale la pena jugar, así sea un par de veces, sólo para escuchar los comentarios del rapero.

Sin embargo, los dos modos principales en el juego son el UFC Ultimate Team y el modo carrera.

En Ultimate Team se puede encontrar algo que ya lleva un tiempo en Fifa: se puede armar un equipo de superestrellas para llevarlas a un octágono que se adquiere a través de micro transacciones. En esta modalidad, es posible encontrarlas en forma de packs que el jugador debe comprar y en los que aleatoriamente recibirá  nuevos luchadores, habilidades y movimientos.

También existe la opción de mejorar las cartas que tenemos o crear otras, pero el motor principal de Ultimate Team son los tokens, que se usan para adquirir el equipo deseado. Este proceso puede volverse tedioso, por la estructura de la modalidad, por lo que se da la  opción de recurrir al dinero real para acelerarlo. Como era de esperarse, las microtransacciones hacen presencia en este juego, pero hay que aclarar que están confinadas a este modo y no afectan el resto de la experiencia.

Por último hay que hablar de la modalidad que, sin lugar a duda, es el plato fuerte de UFC 3: el modo carrera o G.O.A.T (Greatest of all time), cuyas siglas dejan bien claro cuál es su objetivo final.

Este modo arranca con la creación de un luchador y aquí se debe decidir a qué clase pertenece (bien sea Lightweight  o Welterweight, por ejemplo). Los primeros pasos se dan en el World Fighting Alliance: el cinturón de oro llega cuando se vence al campeón de la clase. De ahí se puede realizar una hazaña, a la Conor McGregor, para ir por el doble cinturón al vencer al campeón de otra clase diferente a la nuestra.

A medida que se avanza en la carrera, y antes de cada pelea, hay un tiempo para entrenar al luchador y así incrementar el puntaje de sus atributos. También es posible promocionar las peleas para ganar seguidores y fanaticada. Después de cierto número de encuentros, el usuario debe enfrentarse contra su contrincante más fuerte para aspirar a  un nuevo contrato con mejores beneficios y lograr progresar en el mundo del UFC.

Si bien es una modalidad  emocionante, puede tener picos de dificultad desequilibrados y hasta injustos. Por ejemplo, en mi caso, el estilo de pelea era Kickboxing y en el momento de enfrentar a jugadores especializados en lucha libre se está en una clara desventaja por cuenta del problema ya mencionado de lucha en el suelo. Esto significa que, si somos forzados al piso, es prácticamente imposible ponerse en pie de nuevo. Es frustrante. La única opción es intentar noquear al rival en los primeros instantes de la pelea ya que, por tratarse de un especialista en lucha libre, va a intentar lanzarlo a uno a la lona cada cinco segundos.

Cuando UFC 3 le atina, lo hace muy bien. Pero hay ciertos aspectos que hacen desear un mejor rendimiento y diseño para la siguiente entrega, lo que podría dar paso a un gran juego de peleas.

fuente: el espectador