A pesar de que Melania Trump asegura que “envejecerá con dignidad” y no recurrirá a la cirugía, lo cierto es que su rostro desvela qué tratamientos son los que le permiten tener una piel sin rastro del paso del tiempo. 

A sus 46 años, Melania Trump luce una piel espléndida, luminosa, sin flacidez, resplandeciente, sin duda. La primera dama norteamericana ha sido y es una mujer bella, pero la genética no es la única razón para que siga manteniendo un rostro y unos pómulos sin apenas un ápice del paso del tiempo.

Ser la más bella de la Casa Blanca tiene un precio, y si bien su etapa como modelo le ha permitido continuar atenta a los dictados de la moda, lo cierto es que la esposa del presidente de los Estados Unidos también ha estado muy atenta a los últimos tratamientos de belleza que podían hacer resaltar sus rasgos.

Melania Trump, en seis partes

Aunque en una reciente entrevista a la edición mexicana de la revista Vanity Fair se mostraba en contra del “bótox y las inyecciones”, porque los considera perjudiciales “para la cara y para los nervios”, y asegura que nunca ha empleado estos métodos: “Todo es mío. Envejeceré con dignidad, como le pasa a mi madre”, puntualizó en la entrevista.

Sin embargo, su rostro también habla por ella, y los profesionales saben cómo detectar las “señales” de los tratamientos a los que se ha sometido. Mamoplastia, rinoplastia, bótox o inflitraciones de ácido hialurónico son algunos de los tratamientos de belleza con los que consigue mantener una piel revitalizada y ajena al transcurrir de los años.

El doctor Óscar Junco, director médico de la clínica de cirugía plástica y estética Dr. Junco, considera que las fotografías de hace unos años y las actuales de la primera dama permiten contemplar que se ha sometido a varias operaciones y tratamientos estéticos.

Retoques más visibles

El primero de ellos es la  piel más luminosa, nutrida e irradiante. Sin arrugas ni signos de flacidez, comenta el especialista. “Estos resultados o cambios se pueden conseguir mediante la realización de algún peeling, la infiltración de vitaminas con ácido hialorónico, incluso de los novedosos skinboosters” (geles de ácido hialurónico que además de hidratar estimulan la formación de colágeno).

En segunda medida la modelo  no presenta arrugas de expresión en frente, entrecejo y patas de gallo, propias de la edad, ni en las fotografías ni en imágenes en movimiento. “Esto únicamente se consigue con la infiltración de Botóx”, apunta el doctor.

El tercer aspecto son los pómulos, estos  a lo largo del tiempo van perdiendo volumen de grasa y posición haciendo que la piel se vaya descolgando y se marquen los surcos nasogenianos (pliegues de la nariz al labio) cosa que en Melania Trump no ocurre con el paso del tiempo. “Esta reposición de volumen puede conseguirse mediante la infiltración de ácido hialurónico o incluso con grasa propia mediante un lipofilling”, indica el especialista estético. Por ahora lo único  seguro es que Melania no confesará sus ‘ayuditas’ para verse mejor.

fuente: el pais