Apple ha conseguido que los nuevos iPhone se carguen de manera inalámbrica, si bien eso ha elevado los costos de producción. 

Ya hemos hablado varias veces de las predicciones de KGI y de su analista estrella, Ming Chi Kuo. Sus principales perlas sobre los planes de Apple ya las hemos dado en detalle: habrá tres iPhone en 2017 y uno de ellos será especialmente caro y tendrá un diseño renovado.

Una de sus características ‘de alta gama’ iba a ser la carga inalámbrica, pero parece que Apple ha conseguido introducir esta novedad en los tres dispositivos que tiene entre manos, como publican en MacRumors. De este modo, la compañía busca llamar la atención y diferenciar un poco más a los iPhone 7S y 7S Plus de sus antecesores.

Este sistema de carga, que no está claro si sustituirá a los cables por completo en el iPhone o no, ha sido todo un reto para Apple. El proceso de fabricación de los terminales se ha encarecido debido a los problemas que presentaba el calor extra generado por la carga inalámbrica y el sensor táctil de la pantalla. Según KGI, han podido solucionar este problema introduciendo una capa extra de grafito para disipar el calor mejor.

Como consecuencia de esto, los analistas apuntan a que el nuevo iPhone, el ‘premium’, podría subirse a más de 1.000 dólares en tiendas, cifra que ya alcanzaba en algunos de los modelos con más capacidad de almacenamiento.

Quedan todavía varios meses para que Apple cierre las características de sus nuevos teléfonos y para que empiece a fabricarlos, y todavía más para que lo anuncien en su habitual conferencia de septiembre. De momento, muchas de sus características están en el aire, pero KGI en concreto siempre suele acertar con sus predicciones, por lo que no pueden ignorarse del todo.

fuente : el mundo