Algunos de los primeros empleados de Facebook y Google han expresado su preocupación por el efecto de las tecnologías que en algún momento ayudaron a construir. Miembros del Center for Humane Technology (Centro para la Tecnología Humana) realizarán una campaña contra las prácticas actuales en el desarrollo tecnológico que pueden crear ciberdependencia. Las acciones llegarían a más de 50.000 colegios en Estados Unidos.





De acuerdo con el diario The New York Times, la campaña de comunicación, denominada The Truth About Tech (La verdad sobre la tecnología), llegará a 55.000 escuelas públicas en EE.UU y buscará educar a estudiantes, padres y profesores sobre los riesgos de la tecnología, incluyendo por ejemplo los cuadros de depresión que se presentan con el el uso excesivo de las redes sociales. La campaña estará auspiciada por la red de monitoreo de medios Common Sense Media.

La preocupación frente a los impactos de la tecnología, especialmente en la infancia, es recurrente. En los últimos meses, YouTube Kids, la aplicación especializada de YouTube para niños, y Messenger Kids, la aplicación de mensajería instantánea de Facebook para los menores entre los 6 y los 12 años, han recibido críticas por incitar a los más pequeños a pasar las horas frente a las pantallas.

La semana pasada, más de cien expertos pidieron a Mark Zuckerberg, CEO de Facebook, que retirara del mercado su aplicación para niños. Para finales de 2017, YouTube se vio obligado a incrementar el personal de revisión manual de contenidos ante múltiples denuncias de videos inapropiados dentro de su aplicación para los menores que además estaban monetizados. En enero, inversores de Wall Street pidieron a Apple que estudiara los efectos sobre la salud de sus productos y que se facilitara la limitación del uso de iPhones y iPads por parte de los niños.

Tristan Harris, co-fundador y director ejecutivo del Centro para la Tecnología Humana, dijo en entrevista con The New York Times que «las supercomputadoras más grandes del mundo están dentro de dos compañías, Google y Facebook, ¿y a dónde las estamos dirigiendo? Las estamos apuntando hacia los cerebros de las personas, hacia los niños».

La existencia del Centro para la Tecnología Humana da cuenta de una alianza sin precedentes entre ex empleados de algunas de las compañías tecnológicas más grandes de la actualidad. Su primer proyecto será crear un introducir un Ledger of Harms (Libro mayor de daños), que ser tratará de un sitio web para guiar a aquellos ingenieros que están preocupados por lo que se les pide construir. El sitio incluirá datos sobre los efectos en la salud de diferentes tecnologías y formas de hacer productos que sean más saludables.

Harris aseguró: «Estábamos en el interior. Sabemos lo que miden las empresas. Sabemos cómo hablan, y sabemos cómo funciona la ingeniería «.

Por su parte, Jim Steyer, director ejecutivo y fundador del Common Sense Media aseguró que la campaña Truth About Tech puede influenciar a los directores tecnológicos para que cambien. También se refirió al hecho de que algunos grandes de la tecnología han dicho públicamente que prefieren que sus hijos o sobrinos crezcan lejos de los dispositivos móviles y las redes sociales. «Ves un grado de hipocresía con todos estos tipos en Silicon Valley», afirmó Steyer al The New York Times.

Common Sense Media, fundada en 2003 por Jim Steyer con el objetivo de monitorear los contenidos disponibles para menores de edad desde libros y videojuegos hasta programas de televisión, apoyará con siete millones de dólares para las actividades. También apoyará con la difusión de la campaña a través de múltiples medios, incluyendo DirecTV y Comcast, valorada en cincuenta millones dólares.

Por su parte el Centro para la Tecnología Humana, fundada en 2014, reúne talentos de Silicon Valley como: Tristan Harris, ex diseñador ético en Google; Sandy Parakilas, ex gerente de operaciones de Facebook; Lynn Fox, ex ejecutiva de comunicaciones de Apple y Google; Dave Morin, ex ejecutivo de Facebook; Justin Rosenstein, creador del botón Me gusta de Facebook y Roger McNamee, inversor temprano de Facebook, entre otros.

fuente: el tiempo